Mi Buenos Aires Querido

 

Spoken:

Hablemos de Buenos Aires, Buenos Aires la lejana , el dorado de mis años infantiles,

La segunda París, la ciudad luz del sur

La segunda Roma por creerse eterna y  indestructible

La segunda New York por su empuje y por la heterogeneidad social de sus pobladores

La segunda, la segunda, siempre la segunda

Solo por la sentimentalidad trágica de su música popular y por mis particulares recuerdos,

Buenos Aires sigue siendo la primera ciudad del mundo, y por eso canto

 

Mi Buenos Aires querido,

Cuando yo te vuelva a ver,

no habra mas penas ni olvido

El farolito de la calle en que nací

fue el centinela de mis promesas del amor

bajo su quieta lucecita yo la vi

A mi pebeta, luminosa como un sol

Hoy que la suerte quiere que te vuelva a ver

Ciudad porteña de mi único querer

Y oigo la queja de un bandoneón

Dentro del pecho pide rienda el corazón

Mi Buenos Aires, tierra florida, donde mi vida terminaré

Bajo tu amparo no hay desengaños, vuelan los años, se olvida el dolor

En caravana los recuerdos pasan

Como una estela dulce de emoción

Quiero que sepas, que al evocarte

Se van las penas de mi corazón

La ventanita de mi calle de Arrabál,

donde sonrie una muchachita en flor

Quiero de nuevo yo volver a contemplar

Aquellos ojos que acarician al mirar

En la cortada mas maleva una canción

Dice su ruego de coraje y de pasión

Una promesa y un suspirar

Borro una lágrima de pena aquel cantar

Mi Buenos Aires querido,

cuando yo te vuelva a ver,

no habra mas penas ni olvido.

 

My beloved Buenos Aires

 

Spoken:

Let’s talk about Buenos Aires, Buenos Aires, the far away, The gilded memories of my childhood.

The second Paris, the Light city of the south.

The second Rome, by making herself eternal and indestructible

The second New York, for it’s drive  and the diversity of it’s inhabitants.

The second the second, always the second!

Only for the sentimental tragedy of it’s popular music and for my particular memories

Buenos Aires will always be the first city in the world and that’s why I sing:

 

My beloved Buenos Aires,

the day I see you again,

there will be no more sorrow or forgetfulness.

The lamp of the street where I was born

was witness to my promises of love.

It was under it’s dim light that I saw her.

I saw my “pebeta” as bright as a sun.

Today luck wants me to see you again

my beloved port-city

and I hear the lament of a bandoneón,

asking for his heart to be set free.

My Buenos Aires, land of flowers

where I will spend my last days.

Under your protection

there are no delusions, years fly by,

pain is forgotten.

In caravan memories go by,

like a trail sweet of emotion.

I want you to know,

that when I call you,

sorrow leaves my heart.

The tiny window of my neighborhood street

where a young girl gives a smile;

I want to stare once again

at those eyes that fondle with a look.

In the toughest back alley, a song

says it’s prayer of courage and of passion;

a promise and a sigh

Wiped away a tear of sadness, that singing.

My beloved Buenos Aires,

the day I see you again,

there will be no more sorrow or forgetfulness.